Feliz año nuevo

Feliz año nuevo en Australia.

Las campanadas no son las campanadas, el cava está caliente, ni es la Puerta del Sol ni la hora correcta. La madre habla con su bebé muerto y llora porque hace frío y el bebé no tiene hambre y quiere que pase el invierno para volver a reír en primavera. Baltasar no va maquillado y mensajes de felicidad y llamadas que nadie espera se mezclan con los recuerdos del último año.

Feliz año nuevo en Japón.

El chico de ojos violeta quiere ver el fin del mundo conmigo, pero se va y escribo su nombre en la lista de cosas de las que quiero deshacerme. Sólo quiero que deje de doler. La chica del tatuaje habla con la anciana ciega y sorda que se sienta cada día en un banco, aunque ya casi nunca se sienta nadie y los que se sientan casi nunca hablan, y la imagina sola en una casa pequeña, fría y seguro que fea, pero como la anciana es ciega no importa que sea fea, tomando las uvas al ritmo de unas campanadas que sí son las campanadas, pero que no oye, y piensa en escribir un cuento, pero no lo hace porque no quiere llorar como la madre que habla con su bebé muerto y sigue llorando porque aún no es primavera y el bebe no tiene hambre.

Feliz año nuevo en Kuala Lumpur.

Un abrazo, un beso, una disculpa, un te quiero y es como si no hubiera pasado nada, pero el chico de ojos violeta sigue en la lista. Las uvas al menos son auténticas y quemo los deseos y las cosas de las que quiero deshacerme y después de quemarlos tengo todo un año para arrepentirme por no haber escrito otras cosas, porque la chica del tatuaje me dijo que los deseos no deben quemarse aunque salte la alarma de incendios. Y aunque después de treinta años el chico de ojos violeta se encuentre con Baltasar y no le reconozca y la madre siga llorando aunque sea primavera, no podrá olvidar mis ojos, ni mi sonrisa.

Feliz año nuevo en Alaska.

Pero no se necesitan treinta años para olvidar y ahora las campanadas si son las campanadas, la chica del tatuaje las escucha rodeada de amigos y sigue pensando en la anciana ciega y sorda que se ha quedado dormida escuchando la nana que la madre le canta a su bebé muerto, mientras Baltasar acaricia su pelo e intenta que deje de llorar. El chico de ojos violeta echa su cadena de oro en la copa de cava que ya está frío y brinda pensando en la ropa interior de la chica de pelo rojo. Y hay otro mensaje de felicidad y otra llamada que no espera a la que no contesta.

Feliz año nuevo.

2 thoughts on “Feliz año nuevo

  1. feliz año a ti, a la del tatuaje, a la vieja y al bebé. A los otros no, que se jodan… No he entendido nada, pero qué más da si total aún no es primavera?

    Besotes

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