Gris, granate, azul…


Azul índigo noche de verano en vez de gris plomo. Granate Megane, lengua de Lola. Azul índigo y asientos de cuero negro en lugar de gris R19 de puertas traseras abolladas.
Gris R19, granate Megane, azul índigo Kadett deportivo de asientos de cuero negro, después de todo, a Lola, para echar un polvo con Carlos en el asiento trasero le da igual el color del coche.

Megane granate


R19 color gris R19, con las puertas traseras abolladas, en vez del Megane granate. Color granate. ¿Granate Megane? Solo granate para Lola, granate reseco de sangre, granate rosa de espinas afiladas. Granate atardecer, casi rojo, tan rojo que duele. Granate uñas de los pies dentro de las sandalias. Granate caramelo de fresa, granate sofá casa de Lola, granate pálido como orejas rosas de gato blanco. Granate bragas de Lola. Granate Megane del hermano de Carlos.

Gris R19


Lola responde que sí, que sabe cual es el gris R19. Gris, color gris R19. Pero no es cierto, no sabe cuál es ese gris. Para Lola el gris R19 debe ser un gris algo plomizo, como el cielo en esos días de otoño, más cerca del marengo que del perla. Un gris humo, de confidencias de madrugada. Gris lluvia.

Aunque también puede ser un gris organismo público, gris traje de acomodador de cine de sesión continua. Un gris que no compite con el negro cuero de los pantalones de Carlos. Negro cuero asiento de deportivo.

Seis o siete


Seis o siete lágrimas con curry rojo y cardamomo y vainilla y leche de coco y vodka de Bratislava y seis o siete globos de una fiesta sorpresa.

El pasillo que hace de portal


Se despide con un cuidate, después del último beso, mientras intento que Marte no se escape y lo veo alejarse por el pasillo que hace de portal. Y Reveca, o yo, o ambas, se despide con un tú también, mientras lo ve alejarse por el pasillo que hace de portal e intenta que Marte no se escape.

Cobertura


A veces se pone triste, pero se le pasa; no quiere salir, pero lo hace, quiere conocer a alguien, pero no lo hace; revisa su agenda y envía mensajes sin sentido a alguien al que, en realidad, no quiere ver; las mujeres tampoco aman a los hombres, a veces; el móvil es más sabio que ella y se queda sin cobertura en el momento adecuado, aunque la cobertura volverá y, en realidad, solo hay uno al que quiere enviar un mensaje…