Lo que sea


blogVendería su alma por volver a tener veintiuno otra vez. Pero recuerda que ya debió venderla antes, en otra ocasión, por eso ahora, aunque la vendería, no puede. Y revisa armarios y cajones por si encuentra algo que pueda vender. Lo que sea por volver a tener veintiuno. Piensa que ya no tiene nada que ofrecer y se pregunta qué puede querer el que ya debió comprar su alma en otra ocasión. Por eso repite lo que sea lo que sea lo que sea, mientras revisa armarios y cajones, pero sigue sin encontrar algo que pueda vender. Lo que sea lo que sea lo que sea, por volver a tener veintiuno. Y se encuentra con la canción que le escribió su primer novio, el anillo de su madre, una canica llena de lo que parece un universo azul…, y todo lo coloca en el montón de las cosas que podría vender a cambio de volver a tener veintiuno. Y lo coloca todo sobre ese montón porque aunque hubo un tiempo en que le importaban, ahora ya no le importan tanto. Solo le importa volver a tener veintiuno. Lo que sea lo que sea lo que sea. Y se pregunta a quién le pueden interesar esas cosas que ni a ella misma le interesan ya, por eso revisa armarios y cajones y lo acumula todo en el montón de las cosas que podría vender.

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Relatos con banda sonora


http://www.cadenaser.com/cultura/audios/relatos-banda-sonora-hoy-hoy-22-2012/csrcsrpor/20120822csrcsrcul_2/Aes/

Si no existo


Si no existo tal vez es porque no estás; porque no estoy, no escribo, no pinto, ni leo ni hago música, no salgo, no respondo al teléfono ni al email, porque no existo. Me encierro en casa y me protejo con la manta y el gato, en el sofá, en la cama, en la casa del árbol, en el baño o en el armario, debajo de la escalera. Quiero desparecer, porque no existo, apago el portátil, el móvil, desconecto el fijo. No existo porque no estoy. Porque no estás. Tal vez.

Daños colaterales


… Supongo que fue ese verano cuando comencé a pensar que Reveca era la mujer de la que no tenía que preocuparme, todo era muy sencillo con ella, todo diversión, ningún compromiso, ninguna mala cara, ningún grito al llegar a casa, solo unas cervezas y una historia inventada que parecía ir muy bien. Pero supongo que las historias de ficción, el quiero estar contigo, pero no puedo, es más, ni siquiera te lo digo, son para las canciones de rock y para las películas, aunque a veces tampoco funcionan en ninguna de las dos. Pero en la vida real, en la realidad real de cada uno, no lo hacen. En la vida real hay que tomar decisiones, tienes que decirle a la otra persona lo que sientes, no hay letra, ni guión, que seguir para saber qué decir y qué sentir en cada momento. Pero es lo que tenemos las estrellas del rock, que lo nuestro, lo mío, es escribir canciones, y en ellas todo funciona si yo quiero que funcione…