Pasteles de barro


Hormigas con alas y vuelvo a estar en el parque amasando pasteles de barro, después de una tormenta en las tardes de verano…

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Pequeña (y III)


Los padres de la niña vuelven del hospital sin la abuela. Es de noche, se han encendido las farolas y la niña se ha quedado dormida acunada por el sonido como de campanillas. Cuando la madre entra en la habitación de la niña, para arroparla, el viento hace rato que ha parado y la sombra del árbol que hay en el jardín cubre la casa.

Pequeña (II)


El árbol es muy alto y muy viejo y a la niña le han contado que lo plantaron cuando nació la abuela. Si el viento agita las ramas, a la niña el árbol le da un poco de miedo, porque golpean la ventana y parecen querer atraparla. Pero hoy no, hoy no le da miedo, porque como han tenido que llevar a la abuela al hospital, al árbol todavía no le han quitado los adornos y cuando el viento agita las ramas las bombillas tintinean y a la niña ya no le da miedo, porque le gusta ese sonido a Navidad.

Pequeña


La niña no va al hospital porque es pequeña, y se pregunta quién irá a verla a ella al hospital cuando sea vieja, como la abuela, mientras, las ramas del árbol que hay en el jardín se arquean y retuercen hasta casi tocar la ventana por la que mira la niña.