Trenes


trenes

La vida puede

ser lo que pasa mientras

viajas en un tren

Hasta el siguiente verano


20130303_130808Fuera nos esperaban los últimos días del verano, esos que se alargan, se escabullen, se esconden y consiguen quedarse hasta el siguiente verano; esos días, como cada año, no quieren irse, y se aferran a los trenes, a las sillas de esa terraza del paseo marítimo, a la planta cuarenta y dos de la torre Espacio, a la barandilla de la piscina, al lago del Palacio de Cristal. Ayer, cuando empezó a llover, encontré a uno agarrado a uno de mis rizos, mientras otro se escurría dentro de una de mis botas, le noté acurrucarse en el calcetín, junto al dedo meñique del pie derecho, a esperar a que llegue de nuevo el verano.